RIOblanco completó la temporada de cítricos 2026 en la Región de Coquimbo. Si bien el ciclo estuvo marcado por desafíos climáticos, productivos y logísticos, la compañía ha mantenido su compromiso con la calidad de la fruta y la continuidad de sus operaciones.
La temporada comenzó temprano con la cosecha Clementinas en la parte alta de Ovalle, entre abril y mayo. Luego vinieron las naranjas con la variedad Fukumoto, para seguir con Spring Navel, que por estos días termina su cosecha en el campo Agrícola Oasis. En paralelo, comenzó la cosecha de mandarinas W. Murcott en el campo La Calichera, de Frutícola RIOblanco, mientras que en los próximos días se sumará Agrícola Oasis.
Uno de los principales hitos de este invierno fueron las intensas lluvias registradas en la Región de Coquimbo. Aunque las precipitaciones obligaron a realizar ajustes logísticos y provocaron retrasos de algunos días en la cosecha, no afectaron la calidad de la fruta.
“Como noticia agrícola, es una muy buena noticia la cantidad de agua que hemos tenido. Veníamos con muchos años de sequía y hoy contamos con embalses que nos permitirán asegurar agua para las próximas dos o tres temporadas”, señaló Rodrigo Arévalo, Gerente de Producción de RIOblanco, al hacer un balance de los frentes de lluvia.
Respecto al panorama general de la temporada, Arévalo explica que el principal desafío continúa siendo la disponibilidad de agua acumulada durante los últimos años, situación que ha impactado el desarrollo de los huertos y los calibres de la fruta.
“Ha sido una temporada compleja desde el punto de vista productivo por la falta de agua. Sin embargo, esta lluvia llega en un momento muy importante porque permitirá proyectar con mayor tranquilidad las próximas temporadas”, añadió.
Con el inicio de la cosecha y embalaje de mandarinas W. Murcott, RIOblanco cierra así una temporada no exenta de dificultades pero donde la fruta logró mantener su calidad para llegar en excelentes condiciones a nuestros clientes en Estados Unidos.
